Destrucción de casas en Mons. Eyzaguirre

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Foto: Andrés Morales

Así va desapareciendo la historia del barrio… ¡vamos por la Zona Típica y la protección patrimonial de nuestro entorno!

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Memorias vecinales: Loreto Söhrens

La vecina del barrio Loreto Söhrens comparte hoy con nosotros sus memorias personales sobre el Barrio Suárez Mujica. ¡Agradecemos este bello aporte a la memoria colectiva barrial!

 

Memorias del Barrio Suárez Mujica

por Loreto Söhrens Pendola

1900 – 1930 (Periodo histórico)

El 5 de junio de 1896 Roberto Suárez Mujica compra la chacra Lo Encalada a Alfredo Echaurren Valero, según consta en un cuaderno con datos del Conservador de Bienes Raíces, transcrito por mi tío abuelo Enrique Pendola Demartini. Luego, Roberto Suarez Mujica parcela la Chacra Lo Encalada y vende los terrenos; Don Aníbal del Solar Palma compra uno de ellos en 1933. Un tiempo después lotea y vende los sitios del llamado “Barrio Residencial Estadio Nacional”.

1930 – 1950 (Periodo de los abuelos)

Mi papá nació en la calle Elías de la Cruz en 1933. Ahí creció junto a sus hermanos y conoció a los amigos de toda la vida. Es el barrio de la Plaza Enrique Bunster, llamada coloquialmente “Plaza de los Aburridos” (J .M. Infante con Av. José Domingo Cañas). Él cuenta que le dicen así porque cuando los jóvenes del sector no tenían nada que hacer, se dirigían a la plaza a encontrarse con alguien, pasar el tedio y conversar un rato.

Mi mamá recuerda que venía con su Nonna a la parcela de la familia que estaba ubicada donde hoy se encuentra la Iglesia San Bruno. Venían habitualmente a buscar frutas y verduras. Después, en 1947, mi bisabuela se viene a vivir al barrio a la calle Canónigo Madariaga, casa que compra con un crédito del Banco Italiano. En esa época las calles eran de tierra: recién en 1957 se paga la pavimentación a la Dirección de Pavimentación Urbana.

En esos años, Ñuñoa se estaba poblando por gran cantidad de inmigrantes, en su gran mayoría italianos, alemanes y franceses; también muchos descendientes de judíos y árabes. Cabe destacar que muchos de los descendientes de dichas familias aún viven y vivimos en el barrio.

En 1950, mi Nonno Juan Benito Pendola comienza a construir la casa ubicada en Av. Grecia 1996, la cual fue construida bajo norma asísmica con un control sumamente estricto por parte de la Municipalidad. Mi Nonno contaba que los inspectores municipales visitaban la obra 1 o 2 veces por semana y revisaban la dosificación y la cantidad de mezcla, la enfierradura, el modo constructivo. Todo tenía que estar bajo norma.

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Construcción de la casa familiar en Av. Grecia 1996. Autor: Juan Pendola Demartini, 1950. Gentileza Loreto Söhrens Pendola.

La Avenida José Domingo Cañas tenía adoquines y aún los tiene, solo que debajo del asfalto.

1950 – 1970 (Periodo de consolidación)  

Mis Nonnos se trasladan desde el sector de la Plaza Guillermo Franke en la calle Julio Prado a la casa recién construida en Av. Grecia con Av. Campos de Deporte para estar más cerca del resto de la familia. Es aquí donde mi mamá hace gran cantidad de amigos y se conoce con mi papá. Todos mis tíos de padre y madre se casaron con gente del barrio y muchos de sus amigos también. Actualmente, una de mis primas vive con sus hijos en el Barrio.

Mis primeros recuerdos se encuentran después de 1962, año en que nací, jugando en mi casa con mis vecinos, o en la de ellos. Salíamos a recorrer el barrio, jugando a saltar los canales de regadío de los árboles o andando en bicicleta cuando había partido en el Estadio Nacional. Esto se podía hacer sin peligro, pues cerraban Av. Campos de Deportes.

Recuerdo ir a ver a mi Nonna María (bisabuela materna), quien vivía a dos cuadras de mi casa. Recuerdo que en esos años las rejas de las casa se mantenían sin llave, se podía entrar libremente, solo se cerraban con llave en la noche.

La actividad en las calles era poca. La vida se llevaba al interior de las casa, los patios en general eran grandes, los niños nos relacionábamos con los hijos de los vecinos, se jugaba poco en las en las calles, solo salir en bicicleta para los partidos de futbol.

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Hermanos Söhrens Pendola frente a la casa de sus abuelos. En el frontis del Estadio se ve el reloj que tenía antes de que fuera reemplazado por el escudo nacional en los años ’80. Autor: Guillermo Söhrens Alvarado, 1967. Gentileza de Loreto Söhrens Pendola.

Con respecto a los colegios, muchos fuimos a colegios fuera del sector. En realidad no eran los colegios los que nos unía, ya que en el barrio existía el colegio Suizo, solo para suizos en ese momento, y con contadas excepciones de otras nacionalidades. Recién se abrió a la comunidad por el año 2000. El Liceo 7 de hombres en calle Carmen Covarrubias con Av. Irarrázaval, un colegio chico en la calle Monseñor Izaguirre, y 2 colegios religiosos próximos al barrio, donde iban algunos niños del sector.

Nuestros padres conocían a los dueños de prácticamente todas las casas cercanas y había colaboración mutua y fraternidad. Recuerdo de niña cuando venían de la casa de Don Alejandro Hales a sacar hojas de parra a nuestro parrón para cocinar. Nosotros también le pedíamos la caretilla a la Sra. Victoria Kattan vda. de Hirmas, vecina del lado oriente de la casa.

Mis padres hacían asados con sus amigos en el patio de la casa. Muchos de ellos vivían en el sector y en esas reuniones fuimos los hijos conociendo a más niños del barrio.

Con respecto al comercio y locales, había más que ahora. También había pequeñas fábricas como laboratorios. Algunos de los que recuerdo son: en la esquina nororiente de Irarrázaval con Antonio Varas había una fábrica de hielo y leñaría, al frente con Campos de Deportes en plena esquina la Farmacia Larco y al lado el Lavaseco Lutecia, que aún existe. Bajando por Av. Irarrázaval 1951, donde hoy está la sala de bailes Golden Music, estaban la distribuidora de pollos King y antes los Baños Turcos.

En el barrio también había fábricas, como la de plásticos Shyf en Dublé Almeyda, los algodones Beta en Av. Irarrázaval 1115, creo que funciona aún. Un muy buen dato del barrio eran las hermanas de las tortas de Pompadur, en calle Aníbal Aracena, lugar que aún existe, ahora con la conducción de un sobrino nieto de la original dueña y creadora del negocio.

En Campos de Deportes con Av. Grecia estaba la Quinta de Recreo La Huifa, luego lugar para bailar Tango y hoy Restaurant Chino. La fuente de soda del Griego (el dueño era griego) en Av. Grecia 1922 casi con Carmen Covarrubias; hoy en ese lugar está un servicio técnico de máquinas de coser, que a su vez antes estaba en Av. Irarrázaval mas menos a la misma altura.

En Av. Grecia 1910 con Carmen Covarrubias había un negocio de abarrotes de un vecino de origen italiano.

En general había buena relación con los comerciantes, bastante cercana, muy parecida a la que existe hoy con al menos los almacenes de barrio que aún subsisten.

En Covarrubias con Suárez Mujica por mucho tiempo existió una Peluquería. Luego, una “Polla Gol” y un local de venta de abarrotes de Don Mario León, hoy fallecido. En su lugar hoy existe un negocio de sushi. En el mismo edificio vivía la señora Mariana, costurera de alta costura, quien le hacía la ropa a las señoras del barrio.

1970 – 1990 (Periodo Unidad Popular y Dictadura)

En este periodo me acuerdo de la caravana de camiones por Av. Grecia celebrando la nacionalización del cobre y a los mineros regalando laminitas de cobre. En general, el barrio fue bastante tranquilo hasta septiembre de 1973.

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Discóbolo en su posición original frente al Estadio (izquierda). Autor: Loreto Söhrens Pendola, 1981. Gentileza de Loreto Söhrens Pendola.

En ese entonces el Estadio Nacional fue centro de detención. Según recuerdo, hasta noviembre de ese mismo año -yo tenía 11 años en esa época y vivía frente al estadio- la gente se instalaba a esperar si soltaban a sus familiares en los grandes antejardines de las casas próximas a Av. Campos de Deportes. En algunas ocasiones las personas corrían hacia las puertas del Estadio cuando creían que liberarían a sus familiares detenidos. En una de esas oportunidades liberaron al papá de una amiga y vecina que vivía en Campos de Deportes. Un vecino lo vio y avisó que venía en el grupo que iban a liberas; fue emocionante el encuentro con su hija.

Por las noches se sentían ráfagas de ametralladoras y una noche movimiento de tanques por Av. Grecia, los que destrozaron el pavimento. También en algunas oportunidades los militares se acercaban a la puerta y tiraban ráfagas de ametralladora al aire para intimidar a las personas que esperaban por noticias de los suyos.

Después en el barrio todo siguió bastante tranquilo hasta que la familia Grau (dueños de prefabricados Grau) vendieron su casa, ubicada en campos de Deportes 817, a la Colonia Dignidad.

Los alemanes empezaron a poner tapa vistas por todos los sectores de la casa. Luego, por las noches, en pleno toque de queda, sacaban por meses camiones repletos de tierra. Los camiones destruyeron el bandejón central, hoy aún se puede notar. Nunca se supo que estarían haciendo, pues la casa tenía piscina. Muchos suponíamos que túneles, lo que al parecer es cierto según han dicho a vecinos las personas de la empresa que hoy ocupa la casa.

La vida con los amigos del barrio fue bastante entretenida, ya que dada la cercanía de las casas nos veíamos prácticamente todos los días.

En los años ochenta comenzó a nacer la nueva generación. Mis tres hijos nacieron en la Clínica Grecia ubicada en Crescente Errázuriz 1875 con Carmen Covarrubias.

1990 – 2015 (periodo de recambio)

En este periodo nos cambiamos con mi familia; esposo e hijos a la casa de mi bisabuela en el mismo sector. Nuestros hijos conocieron muchos de sus amigos en el barrio y con otros desde fuera y con sus primos jugaban pichangas en la calle. Nunca recibimos un reclamo y la bulla que producían era mucha, solo amabilidad de buenos vecinos. La mayoría es gente conocida de toda la vida. Este es un barrio al que en general han llegado pocas familias nuevas. Muchas veces la casa cambia de personas pero no de familia.

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Primos en la casa de sus nonos (quinta generación en el barrio). Autor: Loreto Söhrens Pendola, 1990. Gentileza de Loreto Söhrens Pendola.

El comercio en esta etapa sigue siendo importante, de fácil llegada a comprar caminando por el barrio. Uno importante es el de Av. José Domingo Cañas y Campos de Deporte, el “Marichen”, hoy Mariluz, donde trabaja “Lucho” que lleva los pedidos a la casa o atiende con la dueña con mucha amabilidad.

Al lado del restaurant peruano de Carmen Covarrubias y Crescente Errázuriz está el negocio de Marcos, un punto de encuentro de vecinos. En él conversas, convives, te enteras de las noticias del barrio, junto con comprar el pan fresco que trae su locatario desde la Panadería las Rías de Plaza Zañartu, muy buen pan.

Desaparecida está la amasandería “Dalí” en Crescente Errázuríz con Monseñor Eyzaguirre, atendida por sus dueños, dos señores mayores muy amables. En el interior, un autorretrato de Salvador Dalí y su hijo que vendía bajo el mesón discos de música rock. Hoy hay un gimnasio.

Este es un barrio gratamente caminable, en donde la vida de barrio y relación con los vecinos ha permanecido raramente igual por décadas. Mis hijos han vivido una vida de barrio muy similar a la que vivieron mis padres o la de mi esposo o mía.

Lo que asusta es la llegada de las inmobiliarias y por ende la destrucción de la vida de barrio y de la historia del país, ya que en este barrio han vivido y viven personas notables de la historia de Chile, tales como el Cardenal Raúl Silva Henríquez en calle los Pescadores N° 2260, Don Alejandro Hales Jamarne, Ministro de Minería del Gobierno del Presidente Eduardo Frei Montalva, la Sra. Guacolda Antoine Lanzzerini, matemática (aún viva con más 106 años).

Muchos prestigios médicos, empresarios, actores, actrices, artistas, cineastas, historiadores, geógrafos, escritores, políticos y otros.

Cuando uno vive en este sector se da cuenta de que está todo aquí. La vida de barrio convive aún con la modernidad, pero eso puede cambiar de forma radical con la llegada de grandes edificios, oficinas empresas invasivas, que no conviven con el barrio, solo lo ocupan y destruyen. Como la que corto una araucaria centenaria porque ensuciaba en Carmen Covarrubias con Crescente Errázuriz

La llegada de familias jóvenes ha vitalizado el barrio, con niños pequeños que juegan y ríen cuando llegan caminando luego de la jornada escolar, lo que es agradable y tranquilizador, ya que una casa que se ocupa con familia, es una casa con vida y una menos para las inmobiliarias.

Velatón en Mons. Eyzaguirre

El día lunes 3 de octubre de 2016, los vecinos del Barrio Suárez Mujica nos juntamos frente a las casas que serán demolidas en Mons. Eyzaguirre para realizar una velatón en señal de protesta ante la destrucción de nuestro barrio.

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Foto: Erika Marambio

Estamos cansados de la falta de planificación urbana de la comuna de Ñuñoa y del “domicido” crudo y sin retorno frente a nuestros ojos. Como vecinos decimos: ¡No Más!

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Foto: Erika Marambio

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Foto: Cecilia Wolff

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Foto: Cecilia Wolff

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Foto: Cecilia Wolff

Porque el proyecto de Zona Típica ahora nos parece más necesario que nunca, los invitamos a sumarse a esta iniciativa.

Esto no se ha acabado, ¡sólo está comenzando!

Villa Olímpica

Nuestros amigos y vecinos de la Villa Olímpica compartieron con nosotros una reflexión del connotado arquitecto Miguel Lawner, la cual transcribimos íntegramente a continuación:

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1964. Autor: Higinio González / Piloto Juan Pablo Avendaño. Fuente: Archivo Visual de Santiago

Villa Olímpica

El 29 de septiembre de este año, el Consejo de Monumentos Nacionales declaró la Villa Olímpica como zona típica.

Este acuerdo es un reconocimiento a las políticas de vivienda social impulsadas en Chile durante los 20 años que mediaron entre la creación de la CORVI (Corporación de la Vivienda) en 1953 hasta el golpe militar. Es un período en el cual la producción de viviendas sociales fue concebida como un bien de uso y no como una mercancía. La distinción conferida por el CMN, también es un premio a la tenacidad de la Junta de Vecinos de la Villa Olímpica, que impulsó incansablemente el mencionado acuerdo.

Al fundamentar esta decisión, Ángel Cabeza, Director del DIBAM manifestó lo siguiente: “es uno de los ejemplos notorios en Santiago de cómo se logró hacer ciudad planificada, de bloques integrados, pasajes internos, con parques y plazas y por lo tanto se generó una situación muy novedosa de comunidad con una arquitectura moderna”

 

Son numerosos los conjuntos habitacionales igualmente ilustres levantados bajo la conducción del Estado durante esos años a lo largo de nuestro territorio. Mencionemos Salar del Carmen (Antofagasta 1959); Abate Molina (Talca 1960); Fitz Roy (Punta Arenas 1961); Lord Cochrane (Recreo Alto 1962); Villa Frei (Ñuñoa 1964); Remodelación Paicaví (Concepción 1965); Parque Koke (Rancagua 1966); Remodelación San Borja (Santiago1970); Parque Inés de Suárez (Providencia 1971); Tupac Amaru (Recoleta 1972). A lo cual debemos añadir la obra impulsada por las Empart durante el gobierno de Ibáñez (1952-1958), tales como Villa Portales y el conjunto habitacional Matta-Viel.

Todos ellos son conjuntos habitacionales que contribuyeron a la integración social, situados en buenos suelos urbanos, provistos de los necesarios equipamientos y adecuados espacios comunes, inspirados en los principios de la Unidad Vecinal, que gobernaron la práctica de la arquitectura a partir del fin de la segunda guerra mundial.

 

La Villa Olímpica fue el resultado de un concurso de arquitectura convocado por la CORVI en 1959, adjudicado ex-aequo a dos oficinas de arquitectura: TAU (Taller de Arquitectura y Urbanismo), integrado por los hermanos Julio y Gonzalo Mardones Restat, Sergio González Espinoza, Jorge Poblete y Pedro Iribarne y la oficina de Pablo Hegedus, Rodolfo Bravo y Ricardo Carvallo.

El jurado adoptó este acuerdo premiando el ordenamiento urbano propuesto por TAU y el tipo de vivienda desarrollado por la oficina de Pablo Hegedus.

El conjunto consta de 2.600 viviendas en bloques de 4 pisos de altura que cubren una superficie de 28 hectáreas. Ninguna vía vehicular cruza la población y un circuito peatonal conecta todos los vecindarios. Cuenta con un completo equipamiento incluyendo un supermercado y otros comercios menores, colegio, iglesia, centro social y canchas deportivas. El conjunto se agrupa en vecindarios, cada uno de los cuales comprende alrededor de  300 departamentos que cuentan con sus propios jardines y juegos infantiles.

La tipología habitacional es muy variada, teniendo presente la diferente composición familiar de esos años. Hay departamentos de dos, tres y cuatro dormitorios.

En el corazón del conjunto, se alza una torre habitacional de 12 pisos, levantada como un hito urbano. Por primera vez en Chile, se concibió un edificio de vivienda social en esa altura.

Algunos bloques de vivienda experimentaron daños a raíz de los terremotos de 1985 y 2010, pero es tal el aprecio y la identidad de los damnificados con su población, que nadie se movió del lugar, alojando en carpas junto a sus hogares o en departamentos de vecinos hasta lograr la reparación de sus inmuebles.

La fuerza de la organización vecinal ha sido otro factor favorable a la cohesión social, factor fundamental en la declaratoria de zona típica.

Este año la Junta de Vecinos se anotó otra victoria. Tras el golpe militar, la FACH se apropió de uno de los bloques habitacionales, justamente uno de los dañados por el sismo del 2010. La FACH lo desalojó y lo mantuvo en el abandono hasta este año, habiendo efectuado varias tentativas por enajenarlo, pero la organización vecinal impidió su venta, argumentando que el bloque debía destinarse a familias de allegados residentes en la población. Finalmente, la FACH cedió y este año, lo entregó al Ministerio de Bienes Nacionales, que lo transfirió al Serviu Metropolitano para su adjudicación a familias allegadas en la población, que cumplen con los requisitos exigidos por el MINVU para optar a una vivienda.

 

La declaración de la Villa Olímpica como zona típica nos lleva a insistir una vez más en la necesidad de rectificar la institucionalidad y sistema de financiamiento para la vivienda, establecidos por los Chicago Boys en 1976 y que se mantienen vigentes hasta ahora, con muy leves rectificaciones.

Como consecuencia de estos cambios radicales, el Estado cesó se conducir la producción de viviendas sociales, transfiriendo esta responsabilidad a la iniciativa privada. En el período entre 1984 y 2000, el Estado promovió un parque de viviendas sociales verdaderamente desechable. Se construyeron 180.000 unidades habitacionales en altura, con departamentos cuya superficie fluctúa alrededor de los 40 m2. agrupados en condominios de alta densidad, emplazados en zonas periféricas, carentes de equipamientos comerciales, educacionales y de salud; desprovistos áreas verdes, jardines infantiles o espacios comunes y alejados de las redes de la locomoción colectiva. Se trata de verdaderos bolsones de miseria, propicios para constituirse en focos de la delincuencia.

Hasta la fecha ha sido necesario demoler decenas de bloques en conjuntos como Benjamín Vicuña Mackenna en Rancagua, Quilicura, Bajos de Mena y otros como La Viñita en Cerro Navia que fue demolido en su totalidad.

 

Bajo la administración del primer gobierno de Michelle Bachelet, se creó en 2006 el programa Fondo Solidario de Vivienda, que exigió estándares constructivos de mayor calidad, e incrementó los financiamientos y las superficies mínimas a los proyectos de vivienda social.

En los últimos 10 años, ha mejorado la calidad de la vivienda social, pero continua localizada en zonas periféricas de las ciudades, acentuando el grave proceso de segregación social existente en Chile.

No logro entender las causas por la cuales el actual gobierno, que asumió en el marco de un programa de importantes reformas estructurales, insista en abdicar del rol conductor del Estado en materias de vivienda y desarrollo urbano.

La distinción otorgada a la Villa Olímpica es una demostración categórica de las diferencias entre una política orientada al beneficio de los usuarios y otra incentivando el lucro.

Expreso mi reconocimiento a las autoridades que impulsaron ayer la realización de un conjunto habitacional que nos enorgullece con justa razón. Hago extensivo este reconocimiento  a los colegas autores de un proyecto de arquitectura ejemplar. .

 

Miguel Lawner

03.10.2016.

Destrucción de 3 casas en Mons. Eyzaguirre

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Foto: Roberto Mondaca

Con mucho pesar informamos a los vecinos que 3 grandiosas casas ubicadas en Mons. Eyzaguirre, entre Eduardo Castillo Velasco y Crescente Errázuriz, serán demolidas en los próximos días.

Es sumamente necesario que protejamos nuestro barrio y salvemos nuestro patrimonio construido.

Barrio Suárez Mujica – Destrucción de casas en Mons. Eyzaguirre from Andrés Morales Zambra on Vimeo.

Como Organización Vecinal Barrio Suárez Mujica realizamos el sábado 1 de octubre de 2016 una manifestación pacífica y una velatón para visibilizar este problema que nos aqueja a todos.

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Foto: Roberto Mondaca

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Foto: Roberto Mondaca

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Foto: Andrés Morales

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Foto: Andrés Morales